2 microrrelatos de Juan Manuel Ramírez

El extremeño Juan Manuel Ramírez comparte con nosotros dos microrrelatos muy bien hilados: «Ojo por ojo» y «Renacer». En ambos textos se mantiene el interés hasta el final, donde todo cobra sentido.

OJO POR OJO

Hoy he matado a un hombre. Había seguido sus pasos durante años, muchos años, y siempre comprendí que no merecía vivir. Lo odiaba, conocía sus actos abyectos, sus crueldades, su determinación por hacer el mal…

Hoy, al cruzar una puerta, me lo he encontrado cara a cara, sombrío, retador, desafiante. Nos miramos a los ojos, fijamente, con el odio inundando las pupilas. No pude resistir su mirada, bajé los ojos impotente, defraudado, pero con la absoluta convicción de acabar con su vida. Le di la espalda, saqué mi revólver , y, en un acto de heroica generosidad con el mundo, giré sobre mí cuerpo y le disparé en la cara. El espejo se hizo añicos y él había desaparecido. Hoy he matado a un hombre.

RENACER

Creyó oír una voz ininteligible en su cabeza, un susurro cavernoso que no pudo entender. La oscuridad lo envolvía como un manto ajustado a su cuerpo que le impedía cualquier movimiento. No sentía nada más: simplemente una dejadez absoluta, un vacío extremo que le inundaba todo el cuerpo.

Volvió, al cabo de un tiempo sin tiempo, a oír la misma voz, lejana, profunda, como un hueco que se hunde en un abismo. Pero tampoco esta vez consiguió entender esas palabras.

De repente, sintió un temblor templado que le acarició el cuerpo, una sensación cálida y prometedora. Supo que acababa de volver de un sueño sin consciencia, sin pesadillas ni sentimientos. Abrió los ojos y sólo vio penumbras, y, en ese instante, notó que alguien tocaba su mano intentando que se incorporase. Ahora, obedeció la orden precisa, amigable y alentadora de esas palabras que antes no supo entender, pero que en esta ocasión sonaban en su cerebro con la claridad del alba: ¡Lázaro, levántate y anda!

Juan Manuel Ramírez

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