Relato de Ronald Barthelme: La niña

Donald Barthelme, relato, cuento

Lo primero que hizo mal la niña fue arrancar hojas de sus libros, de modo que pusimos por norma que, cada vez que arrancara una hoja de algún libro, tenía que pasar cuatro horas sola en su habitación con la puerta cerrada. Solía arrancar alrededor de una hoja por día, al principio, de modo que la norma funcionó bastante bien, aunque el llanto y los alaridos procedentes del otro lado de la puerta cerrada nos ponían nerviosos.

¿Cuándo se jubila un escritor?

cuándo se jubila un escritor, corrector de textos

El otro día me preguntó señor Mario cuándo me voy a jubilar. Nunca pienso en este tema, quizá porque me hace sentir viejo. Tanto es así, que me quedé en blanco y no supe qué responder a la pregunta de mi hijo.

Ahora en frío, retomo la pregunta: ¿Cuándo me voy a jubilar? Hay dos tareas de las que podría jubilarme: de la corrección de estilo y de la escritura. ¿Seguiría corrigiendo textos si me tocara la lotería? Seguramente no, aunque he de confesar que este trabajo no me supone un trauma, y, de hecho, en no pocas ocasiones disfruto mucho con él.

La vida no es perfecta

La vida no es perfecta, Francisco Rodríguez Criado

De regreso a casa, aunque pendiente del tráfico, a esa hora impetuoso, iba pensando en las tareas que me faltaban por hacer: recoger a Chico de casa de los abuelos, sacar de paseo a la perra, hacer la cena, acostar a los niños y, si me sobraban energías, entregarme a los trimestrales del IVA, esa cosa que tanto me aburre.
En el coche le confesé a señor Mario que estaba agotado. Y el niño, cómodamente repantigado en su asiento, me dijo: