Relato corto de Alain Robbe-Grillet: Playa

Alain Robbe-Grillet, cuento corto, playa

Es un día hermoso. El sol ilumina la arena amarilla con una luz violeta, vertical. En el cielo no hay una sola nube. Tampoco hay viento. El agua es azul, calma, sin la menor ondulación que venga de mar adentro, aunque la playa se despliega sobre mar abierto, hasta el horizonte.

Relato corto de Raymond Carver: Mecánica popular

mecánica popular, cuento Carver

Aquel día, temprano, el tiempo cambió y la nieve se deshizo y se volvió agua sucia. Delgados regueros de nieve derretida caían de la pequeña ventana -una ventana abierta a la altura del hombro- que daba al traspatio. Por la calle pasaban coches salpicando. Estaba oscureciendo. Pero también oscurecía dentro de la casa.

Relato corto de Pilar Galán: Ventanitas y bigoteras

Pilar Galán, relato corto

Siempre ha sido muy perezosa para pintar, y se distrae mucho. Se le van los ojos detrás de una mosca, dice la señorita. Lo que no le ha dicho a la señorita es que tiene también moscas dentro de los ojos, puntitos negros que se mueven sin orden ni concierto y la entretienen mucho. Si agita la cabeza, como si asintiera, los puntitos se reparten de otra forma, y a veces se vuelven amarillos. Ha aprendido que hay cosas que es mejor callar, como que la de al lado chupa los lápices y se come los rotuladores

Espectros (texto corto de Miguel A. Zapata)

texto corto de Miguel A. Zapata

De chico, me gustaba acompañar a mi padre a alguna que otra excursión sabatina de las suyas. No era muy frecuente, sobre todo cuando iba al campo, porque se empeñaba en escalar riscos a un ritmo infernal que machacaba mis tiernas piernecillas de asfalto. Pero cuando le daba por indagar en la ciudad y su periferia, me apuntaba sin dudar, siempre que no percibiera en él un gesto de fastidio, porque a veces el paseo es una liturgia privada que hay que respetar como debe alejarse uno prudentemente de un adulto que llora.

Relato metaliterario de Reinaldo Bernal Cárdenas

relato metaliterario

Aquel día, temprano, un resplandor leve y caprichoso se coló por el ventanal y tuvo efecto estimulante sobre mi creatividad aletargada. Hacía días que sentía como que cargaba siglos de infecundidad creadora. No había ideado nada importante en mucho tiempo y mi vida se blandía en una sensación de mansa inexistencia. Desde luego aproveché el momento (que con la edad suele presentarse con menor frecuencia) y luego de una ducha tibia y un ligero desayuno, me encerré en la tranquilidad de mi estudio.

La Navidad de 2013 no fue un cuento

La Navidad de 2013 no fue un cuento

Insisto: ¿por qué habría de sentirme bien? ¿Qué padre en su sano juicio se siente bien cuando a las dos horas de estrenar paternidad le comunican que su bebé sufre el síndrome de Down, y unos días después, en la revisión cardiológica, escucha hablar por primera vez de la tetralogía de Fallot?

El doctor coge papel y bolígrafo y dibuja un corazón, y acto seguido nos explica cuál es el problema y cuál la solución. No consigo centrarme en su explicación científica, solo pienso en el pequeño Francisco, en su agitada primera semana de existencia, en lo que le espera por vivir y lo que les espera a sus padres, a sus tías, a sus abuelos.

Relato corto de Mario Paoletti: Fucsia

Mario Paoletti, relato, fucsia

Se estaba bien allí, en la penumbra, con la luz del gran fuego fundiéndose sobre los muros en una infinita gama de grises. Los demás, en cambio, preferían hacer rueda en torno a las llamas, calentado el cuerpo y preparándolo para el sueño. Su mujer, entre ellos. La presencia de su mujer le avivó la mala conciencia. ¿Era moralmente aceptable que él se pasase todo el día pintando mientras el resto debía ocuparse de la dura lucha por la subsistencia?