La facultad inútil (novela de Juan Manuel Ramírez Paredes)

El extremeño Juan Manuel Ramírez Paredes, un autor que se mueve con igual soltura en el mundo de las letras que en el de la tecnología, ha publicado recientemente su primera novela, La facultad inútil, un libro distópico con una trama de lo más sugerente.

Compartimos con nuestros lectores de SEÑOR BREVE un fragmento del libro y un comentario de la profesora Teresa Rejas Rodríguez.

La facultad inútil
  • Ramírez, Juan Manuel (Author)

La facultad inútil (fragmento)

«Creo que esto ha llegado a su fin», pensé mientras observaba el interior de la librería. El entorno y yo parecíamos formar parte de un cuadro de Edvard Munch: lúgubre y triste como una cueva en la que se ha apagado la hoguera que alumbraba en su interior.

En cierto modo, sentía cierta curiosidad por conocer la identidad del sujeto anónimo que estaba recopilando todos los libros del mundo. Quizá fuera otro romántico idealista como yo o, simplemente, algún magnate que habría barruntado una nueva posibilidad de negocio que escapaba a mi alcance. ¡¿Quién sabe qué puede rondar por la cabeza de un millonario?! Nadie entiende los designios del dinero. Fuera quien fuera, mi alternativa pasaba por obtener la mayor tajada posible en la lucha contra el dios de la fortuna. Con la llegada de KIRAH, la librería quedaba abocada a convertirse en una insignificante exposición de textos aislados. La conclusión lógica apuntaba a dar por terminada mi cruzada personal y aceptar esta oportunidad de huida que se me brindaba.

A última hora de la tarde, la puerta de la librería dejó entrar la corriente de frío del exterior. La causante era Roxanne accediendo al refugio. Se dirigía hacia mí con gesto serio y desafiante, dejando de lado el sillón que ocupaba en días anteriores. Venía sola y eso facilitó que el miedo no se apoderara de mí.

Juan Manuel Ramírez Paredes, La Facultad inútil

La facultad inútil (comentario de Teresa Rejas Rodríguez)

Debo confesar que soy una apasionada de la lectura, pero hay lecturas y lecturas. Hace unos días, mi amigo Juanma me comunicó que su hijo había publicado su primera novela: La facultad inútil. Como soy muy impaciente, en ese mismo instante me la descargué en formado ebook. A mí no me gusta mucho la literatura de ciencia ficción, pero enseguida me puse ojos a la obra. Me enganchó desde el primer instante, de tal manera que buscaba cualquier hueco para ir al libro.

Había leído que era una distopía, que pretendía defender el libro en papel.

Es más que eso, mucho más. Juan Manuel Ramírez Paredes, con palabras sencillas, nos adentra en el mundo de las nuevas tecnologías.

Se nota enseguida que es un gran lector y un gran escritor. Lo que el autor hace con su novela es una defensa sin ambages de la Literatura, pero no sólo de que se publiquen cada día más libros, sin ton ni son, sino de que se lean. Toda su novela rezuma Amor por la lectura, sólo leer nos dará la felicidad y nos hará libres. Gracias a Juanma, padre, por su recomendación y sobre todo gracias a Juan Manuel, hijo, por haberme proporcionado estos momentos de placer.

La recomiendo sin ambages, no os arrepentiréis.

Teresa Rejas Rodríguez, profesora

En la ficha técnica del libro en Amazon podéis leer estas líneas de Alonso Guerrero:

«Seguramente estemos viviendo una distopía. Si no fuera así, puede que las sombras que proyecta el futuro nos estén llevando a imaginar demasiadas. Las distopías siempre son optimistas: se escriben para que tomemos otro camino. Desde Farenheit 451, hasta Nosotros de Zamiatin, y todas las suposiciones de Boullé o Matheson, o Rabelais, o Huxley, nos convierten en proyectos destinados a la desaparición o la resignación. Narrativamente, las distopías son el género más parecido a una pesadilla colectiva, pero las grandes, las distopías que empiezan cuando suena el despertador cada mañana, son pesadillas de las que podemos fugarnos, despertar, conservar la individualidad y la conciencia. Aquí tenemos una de ellas, con todos sus presupuestos contradictorios, que es lo más hermoso de las cosas que nos aterran. ¿Vivir o poner la vida en manos de una gestoría deshumanizada? ¿Optar por la realidad o por el placer? ¿Confiar en la sabiduría, sabiendo que es el simple engranaje de una mentira mucho más amplia? Las preguntas suelen repetirse, pero solo algunas respuestas conforman modelos narrativos tan originales como el presente. Juan Manuel Ramírez ha encontrado uno de esos portones ocultos y auxiliares que nos hacen penetrar en un espejismo. Una vez dentro, quizá por fin averigüemos quiénes somos.»
Alonso Guerrero

Otros fragmentos literarios

Relato juvenil de Edmundo de Amicis