Un relato corto panameño

relato corto panameño

Allí en el río era donde mejor estaba. Ni los sollozos de la tía Josefina que andaba siempre de un lado para otro quejándose del reuma, ni los gritos delgados de su madrina José María que no hacía más que darle con el chicote siempre que cometía alguna diablura, ni los recados a casa del compadre, ni el tirapié del juez, ni el rosario, ni nada.

¡Sí, señor, allí estaba tranquilo!

El banquete (relato corto de Julio Ramón Ribeyro)

el banquete, relato corto

Con dos meses de anticipación, don Fernando Pasamano había preparado los pormenores de este magno suceso. En primer término, su residencia hubo de sufrir una transformación general. Como se trataba de un caserón antiguo, fue necesario echar abajo algunos muros, agrandar las ventanas, cambiar la madera de los pisos y pintar de nuevo todas las paredes.

No oyes ladrar los perros, relato corto de Juan Rulfo (con análisis incluido).

No oyes ladrar los perros, cuento de Juan Rulfo

En un espacio de misceláneas como SEÑOR BREVE, que comparte con los lectores textos cortos de gran valor, no podría faltar la aportación literaria de un autor como el mexicano Juan Rulfo, de obra corta (reducida, básicamente, a la novela Pedro Páramo y la antología de relatos cortos El llano en llamas), pero a fin de cuentas trascendental.

Al final de esta historia corta, “No oyes ladrar los perros”, una de las piezas más logradas de El llano en llamas, incluimos un comentario iluminador de Miguel Díez, donde analiza sus bondades literarias..

Minicuentos sobre la pandemia

minicuentos sobre la pandemia

Manuel Pastrana Lozano comparte con los lectores de SEÑOR BREVE una tanda de minicuentos sobre la pandemia, genuinas píldoras narrativas de brevísima extensión sobre la crisis socio-sanitaria que estamos viviendo en todo el planeta.

Al final, a modo de colofón, podéis leer el microrrelato “Relojes”, que se sale ya de la temática del coronavirus.

Relato corto de Roberto Bolaño: Enrique Martín

Roberto Martín, relato corto, Roberto Bolaño

Un día, sin embargo, recibí una carta distinta. En realidad, no era propiamente una carta. En dos hojas de cartulina, sendas invitaciones para una especie de cóctel que una editorial de Barcelona ofreció durante la presentación de mi primera novela, cóctel al que yo no asistí, alguien había dibujado unos planos más bien rudimentarios y junto a éstos había escrito las siguientes cifras:

Relato metaliterario de Reinaldo Bernal Cárdenas

relato metaliterario

Aquel día, temprano, un resplandor leve y caprichoso se coló por el ventanal y tuvo efecto estimulante sobre mi creatividad aletargada. Hacía días que sentía como que cargaba siglos de infecundidad creadora. No había ideado nada importante en mucho tiempo y mi vida se blandía en una sensación de mansa inexistencia. Desde luego aproveché el momento (que con la edad suele presentarse con menor frecuencia) y luego de una ducha tibia y un ligero desayuno, me encerré en la tranquilidad de mi estudio.

Relato corto de Vargas Llosa: Día de domingo

relato corto, Vargas Llosa

Rara vez se piensa en Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura (2010), como escritor de cuentos. Es lógico: el autor peruano ha consagrado su carrera sobre todo a la novela (y de manera eventual al ensayo y el teatro), pero conviene no olvidar que en 1959 Vargas Llosa publicó un magnífico libro de cuentos, Los jefes, que fue galardonado con el Premio Leopoldo Alas.