La muerte de un funcionario (cuento de Anton Chéjov)

muerte de un funcionario, Chéjov

El gallardo alguacil Iván Dmitrievitch Tcherviakof se hallaba en la segunda fila de butacas y veía a través de los gemelos Las Campanas de Corneville. Miraba y se sentía del todo feliz…, cuando, de repente… —en los cuentos ocurre muy a menudo el «de repente»; los autores tienen razón: la vida está llena de imprevistos—, de repente su cara se contrajo, guiñó los ojos, su respiración se detuvo…, apartó los gemelos de los ojos, bajó la cabeza y… ¡pchi!, estornudó.

Relatos cortos católicos (o de autores católicos)

relatos cortos católicos

En la historia de la literatura podemos citar muchos grandes narradores de inspiración católica, dentro y fuera de nuestras fronteras (me refiero a España, desde donde escribo).

Algunos de esos grandes escritores escribieron relatos cortos. A modo de ejemplo, podéis leer en esta sección un ramillete de cuentos católicos, o cuentos de autores católicos, si se prefiere. Están ordenados por país. La idea es que la sección vaya creciendo con el paso del tiempo.

Relato corto de Alain Robbe-Grillet: Playa

Alain Robbe-Grillet, cuento corto, playa

Es un día hermoso. El sol ilumina la arena amarilla con una luz violeta, vertical. En el cielo no hay una sola nube. Tampoco hay viento. El agua es azul, calma, sin la menor ondulación que venga de mar adentro, aunque la playa se despliega sobre mar abierto, hasta el horizonte.

Relato corto de Raymond Carver: Mecánica popular

mecánica popular, cuento Carver

Aquel día, temprano, el tiempo cambió y la nieve se deshizo y se volvió agua sucia. Delgados regueros de nieve derretida caían de la pequeña ventana -una ventana abierta a la altura del hombro- que daba al traspatio. Por la calle pasaban coches salpicando. Estaba oscureciendo. Pero también oscurecía dentro de la casa.

Relato corto de Pilar Galán: Ventanitas y bigoteras

Pilar Galán, relato corto

Siempre ha sido muy perezosa para pintar, y se distrae mucho. Se le van los ojos detrás de una mosca, dice la señorita. Lo que no le ha dicho a la señorita es que tiene también moscas dentro de los ojos, puntitos negros que se mueven sin orden ni concierto y la entretienen mucho. Si agita la cabeza, como si asintiera, los puntitos se reparten de otra forma, y a veces se vuelven amarillos. Ha aprendido que hay cosas que es mejor callar, como que la de al lado chupa los lápices y se come los rotuladores

Relato metaliterario de Reinaldo Bernal Cárdenas

relato metaliterario

Aquel día, temprano, un resplandor leve y caprichoso se coló por el ventanal y tuvo efecto estimulante sobre mi creatividad aletargada. Hacía días que sentía como que cargaba siglos de infecundidad creadora. No había ideado nada importante en mucho tiempo y mi vida se blandía en una sensación de mansa inexistencia. Desde luego aproveché el momento (que con la edad suele presentarse con menor frecuencia) y luego de una ducha tibia y un ligero desayuno, me encerré en la tranquilidad de mi estudio.